Seúl apoya que la cumbre entre Trump y Kim Jong-un se celebre en la frontera

SEÚL. El Ejecutivo surcoreano se mostró hoy favorable a que la cumbre prevista entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, se celebre en la frontera militarizada entre las dos Coreas.

Seúl respalda que la reunión tenga lugar en Peace House, el edificio situado en la aldea de Panmunjom y misma sede de la cumbre intercoreana que tuvo lugar el pasado viernes, después de que Trump sugiriera la víspera que es el lugar más adecuado para acoger su encuentro con Kim.

“Creemos que Panmunjom podría ser un lugar muy significativo para borrar la división y establecer un nuevo hito para la paz”, señaló hoy un portavoz del Ejecutivo surcoreano, en declaraciones recogidas por la agencia local Yonhap.

La misma fuente dijo que ese lugar, ubicado en la franja sur de la Zona de Seguridad Conjunta sería “el más simbólico” para la histórica cumbre entre Trump y Kim, que se espera que tenga lugar hacia finales de mes.

Trump señaló el lunes en su cuenta de Twitter que se están considerando “numerosos países” para acoger la reunión, pero se preguntó si no sería “más representativo” celebrarla en Peace House que hacerlo en un tercer país.

Esta es la primera vez que Trump se pronuncia sobre un lugar exacto para la celebración de la esperada reunión, ya que hasta ahora había hablado de que se estaban considerando “dos o tres lugares” en un par de países posibles.

Peace House fue el escenario donde se vieron la semana pasada Kim y su homólogo surcoreano, Moon Jae-in, en la primera reunión de mandatarios de las dos Coreas en once años, que se saldó con la llamada Declaración de Panmunjom.

En ella, se comprometen a lograr la “desnuclearización total” de la península coreana y a buscar un tratado de paz que ponga fin al enfrentamiento entre el Norte con el Sur y EEUU a raíz de la Guerra de Corea, que se cerró en 1953 con un alto el fuego, pero no con un tratado de paz.

Trump también anunció este sábado que la reunión con Kim se producirá dentro de “tres o cuatro semanas”, lo que supone un leve adelanto con respecto a las estimaciones de la Casa Blanca, que fijó la cita para finales de mayo o principios de junio.

El encuentro entre Kim Jong-un y Trump será el primero entre los líderes de EE.UU. y Corea del Norte tras casi 70 años de confrontación iniciados con la Guerra de Corea (1950-1953) y de 25 años de negociaciones fallidas.