Punto de Vida

Santo Domingo, R.D— Las interrupciones eléctricas se han convertido en el pan de cada día para miles de dominicanos, generando protestas, pérdidas económicas y un creciente malestar social. Según el presidente Luis Abinader, la crisis energética actual responde a tres factores clave: el retraso en la entrada de 600 nuevos megavatios al sistema, el aumento histórico de la demanda por las altas temperaturas, y la presencia de sargazo que ha afectado la operación de plantas como Punta Catalina.

“Estamos muy preocupados y ocupados con este tema. Sabemos lo odioso que son estos apagones”, expresó Abinader, quien aseguró que los nuevos megas entrarán al sistema paulatinamente en septiembre.

Mientras tanto, comunidades en el Cibao, Santiago Rodríguez y Santo Domingo Norte han salido a las calles con marchas, pancartas y hasta quema de neumáticos para exigir soluciones inmediatas. Artistas como Toxic Crow y Ricardo Montaner también han alzado la voz, denunciando el impacto de los apagones en sus hogares y estudios.

El Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes (Conacerd) advirtió que más de 90 mil negocios están en riesgo de quiebra por la pérdida de productos refrigerados y el aumento de la factura eléctrica.

A pesar de las promesas de normalización antes de fin de año, el pueblo exige respuestas concretas. La oscuridad no solo apaga la luz, también enciende la indignación.