Londres. El gobierno británico anunció este domingo una reforma urgente para acelerar las apelaciones de solicitantes de asilo, en medio de crecientes protestas frente a hoteles utilizados como alojamiento temporal para migrantes.
La ministra del Interior, Yvette Cooper, calificó los tiempos actuales de resolución como “totalmente inaceptables” y reveló la creación de un nuevo organismo independiente de adjudicadores, con el objetivo de resolver casos prioritarios —como los de personas alojadas por el Estado y extranjeros condenados— en un plazo legal de 24 semanas.
Actualmente, más de 51,000 apelaciones están pendientes y el promedio de espera supera el año. El nuevo sistema busca reducir la congestión judicial y limitar el uso de hoteles como refugio, una práctica que ha generado tensiones en ciudades como Birmingham y Londres.
La reforma también responde a presiones políticas y legales, tras fallos judiciales que bloquearon el uso de ciertos hoteles como centros de acogida. El gobierno de Keir Starmer intenta mostrar firmeza ante el avance de partidos como Reform UK, que exigen deportaciones masivas y critican la gestión migratoria.


























