Ámsterdam, Países Bajos – En una iniciativa que mezcla urbanismo, bienestar animal y creatividad ciudadana, el gobierno local de Ámsterdam ha comenzado a instalar pequeñas escaleras para gatos en los bordes de sus famosos canales. El objetivo es permitir que los felinos que accidentalmente caen al agua puedan salir por sí mismos, evitando rescates costosos y situaciones de riesgo.
La propuesta surgió de una campaña ciudadana impulsada por activistas locales y amantes de los animales, y ha sido celebrada como un ejemplo de diseño urbano empático. Las escaleras, hechas de materiales reciclados y resistentes al agua, ya han sido instaladas en más de 30 puntos estratégicos de la ciudad.
Además de proteger a los gatos, el proyecto ha generado conversación sobre cómo adaptar las ciudades europeas a las necesidades de los animales domésticos y silvestres, sin alterar su estética ni funcionalidad.


























