Punto de Vida

Las altas temperaturas y la humedad propias de esta época del año favorecen la aparición de la dermatitis por calor, también conocida como miliaria o sarpullido por calor, una de las afecciones cutáneas más frecuentes durante el verano, según especialistas.

Esta irritación se produce cuando el sudor obstruye los conductos de las glándulas sudoríparas, provocando pequeños granitos o ronchas rojizas, picazón, ardor, escozor y en algunos casos, ampollas.

Las zonas más afectadas suelen ser el cuello, las axilas, la espalda, las ingles y otros pliegues de la piel.

Para prevenir esta condición los expertos recomiendan usar ropa ligera de algodón, mantener la piel limpia y seca, evitar la exposición prolongada al calor, ducharse después de sudar y mantenerse bien hidratado.

Asimismo aconsejan buscar atención médica si la erupción persiste, presenta pus, fiebre, ampollas extensas o dolor intenso, ya que estos síntomas podrían indicar una complicación que requiere evaluación profesional.