Un nuevo terremoto de magnitud 5.8 volvió a estremecer el suroeste de Japón, apenas un día después de un fuerte sismo de magnitud 7.1 que dejó 18 personas fallecidas y cientos de heridos.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia para continuar con las labores de rescate, evaluar los daños y atender a las comunidades afectadas por los movimientos telúricos.
Ante la posibilidad de nuevas réplicas, los organismos de seguridad y prevención permanecen en alerta mientras miles de personas continúan desplazadas y se trabaja en la recuperación de los servicios básicos en las zonas más impactadas.
Los equipos de socorro siguen brindando asistencia a los afectados, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de la magnitud de los daños ocasionados por la cadena de sismos.


























