Punto de Vida

A pesar de décadas de campañas de concienciación y políticas de control, el tabaquismo continúa siendo la mayor amenaza para la salud pública a nivel global. Cada año, más de 8 millones de personas mueren debido al consumo de tabaco, de las cuales más de 7 millones son fumadores activos y alrededor de 1,3 millones son no fumadores expuestos al humo ajeno .

En países como España, el tabaco es responsable de más de 50.000 muertes anuales, consolidándose como la principal causa de muerte prevenible . Este impacto no solo afecta a la salud individual, sino que también representa una carga económica significativa para los sistemas de salud y la productividad laboral.

El consumo de tabaco está directamente relacionado con enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer y enfermedades respiratorias crónicas. Además, se estima que la mitad de los fumadores morirán por enfermedades relacionadas con el tabaco, perdiendo entre 10 y 15 años de vida en promedio.

A pesar de los esfuerzos globales, incluyendo el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que ha logrado reducir el consumo en un tercio desde 2005, el tabaquismo sigue siendo una epidemia persistente. La industria tabacalera continúa promoviendo productos como los cigarrillos electrónicos, que también presentan riesgos para la salud .