Punto de Vida

Las autoridades dominicanas desmantelaron una fábrica clandestina dedicada a la elaboración de bebidas alcohólicas adulteradas en el distrito municipal Barreras, provincia Azua, como parte de los operativos que buscan combatir el comercio ilegal de este tipo de productos y proteger la salud de la población.

La intervención fue realizada por el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM) luego de recibir denuncias canalizadas a través del Ministerio de Interior y Policía, que alertaban sobre el funcionamiento de un centro de producción ilegal en la zona.

Durante el operativo, los agentes localizaron 106 tanques con capacidad para 55 galones cada uno, los cuales contenían aproximadamente 25,440 litros de una sustancia en proceso de fermentación, que se presume sería utilizada para la fabricación de clerén o triculí, bebidas alcohólicas elaboradas de manera artesanal y sin controles sanitarios.

De acuerdo con las autoridades, las condiciones del lugar y la magnitud del hallazgo evidencian una operación destinada a producir grandes cantidades de alcohol adulterado para su posterior distribución y comercialización ilegal.

Debido a las dificultades de acceso al área donde operaba la fábrica clandestina, el CECCOM procedió a destruir el líquido encontrado e inutilizar los recipientes utilizados para su almacenamiento, con el propósito de evitar que el producto llegara al mercado y representara un riesgo para la salud de los consumidores.

La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, destacó que este tipo de operativos forman parte de las acciones permanentes que ejecuta el Gobierno para combatir la producción y venta de bebidas alcohólicas ilegales, una práctica que en el pasado ha provocado graves intoxicaciones y pérdidas de vidas humanas en el país.

La funcionaria reiteró que las instituciones continuarán fortaleciendo las labores de inspección y vigilancia para detectar centros de producción clandestinos y prevenir la comercialización de productos que no cumplen con las normas sanitarias establecidas.

Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la fabricación o venta de bebidas alcohólicas adulteradas y recordaron la importancia de adquirir estos productos únicamente en establecimientos autorizados, como medida para proteger la salud y la seguridad de la población.